Analizamos a fondo los diferentes aspectos que se deben tener en lista para ejecutar un correcto análisis y aplicación de tecnologías de protección para el sector de transporte marítimo.

Un bien tan importante para muchas empresas de transporte marítimo como lo es su flota naviera requiere de la mayor atención posible, así como de los mejores cuidados y protección, lo cual permita desarrollar una navegación segura y sin ningún tipo de contratiempos.

La corrosión en buques es un problema constante, que si no se cuida generará problemas irreparables. Las principales fallas que presentan las embarcaciones que navegan en aguas dulces o en aguas saladas son lesiones mecánicas sobre la pintura ocasionadas por fricciones fuertes generadas por embarrancamientos y equipamiento de la embarcación.

Por ello la importancia de contar con el acompañamiento de empresas especializadas y de soluciones de última tecnología necesarias para proteger estos bienes. Albert Aixala Capuz, del Departamento Técnico de Agente General S.A.S, distribuidor oficial de la marca de soluciones anticorrosivas Hempel, habló sobre las diferentes recomendaciones para llevar a cabo un correcto plan de protección para embarcaciones de agua dulce o salada.

Análisis

Inicialmente, para la identificación de una solución anticorrosiva para una embarcación es clave identificar la zona o sección a tratar y a qué ambiente de exposición estará: en inmersión, interior o exterior (intemperie).

Posteriormente, existen varios análisis que se deben realizar antes de recomendar una solución ideal de acuerdo a cada necesidad: "Para emitir la recomendación, se requieren de unos parámetros que permitan determinar y especificar los esquemas de cada zona. Para el caso de la obra viva en el esquema referente a la protección contra la corrosión necesitamos conocer el tiempo de servicio previsto (normalmente en meses: 24-30-36-48-60-…90). Para la parte anti incrustante, se requiere información sobre los siguientes parámetros: velocidad en nudos, % de actividad, tiempo de servicio y tipo de agua en las que la embarcación navega. Siendo el tipo de agua caliente en la que habrá mayor proliferación de incrustaciones", comentó Albert.

Esta información es clave, pues permite obtener un panorama más claro para seleccionar y ejecutar correctamente la aplicación de las soluciones anticorrosivas; algo también muy importante es seguir adecuadamente las normas que se deben tener presentes para cada proceso.

Para una correcta aplicación, el paso a paso a realizar es el siguiente:

  1. Descontaminación de la zona a intervenir mediante lavado con agua dulce a presión mínimo a 3.200 PSI. En el caso de la obra viva, realizar rasqueteo para remoción de incrustaciones.
  2. Preparación de superficie mediante chorreado abrasivo seco o húmedo.
  3. Aplicación del esquema de pintura especificado previamente.

En este sentido, las Normas NACE e ISO juegan un papel fundamental, como lo explica el invitado del Departamento Técnico de Agente General S.A.S: “Para la preparación de superficie se considera la norma ISO 8501-1 y la norma NACE-SSPC para determinar el grado de limpieza de la superficie. Los grados de limpieza son los siguientes:

  • Metal blanco: el cual no permite ni tolera ningún % de pintura vieja ni de corrosión.
  • Metal casi blanco: el cual permite y tolera hasta un 5% de pintura vieja y/o corrosión.
  • Comercial: el cual permite y tolera hasta un 33% de pintura vieja y/o corrosión.
  • Arenado suave: el cual se realiza un barrido suave con abrasivo sobre el recubrimiento existente para generar un perfil de anclaje.

El acompañamiento es fundamental

Un departamento técnico con el conocimiento adecuado, el profesionalismo de su equipo y de la marca y con el acompañamiento constante hacia el cliente, asegura el éxito del proyecto. Un ejemplo que valida esto es el acompañamiento que se realiza desde el departamento técnico de Agente General S.A.S, el cual está identificado en varios pasos:

  1. Verificación de condición inicial de la embarcación y emisión de recomendaciones.
  2. Socialización de esquema especificado y de parámetros a considerar: referencias, numero de capas, espesor de película seca, tamaño de boquilla, tiempo de repintado (mínimo y máximo).
  3. Revisión de preparación de superficie. Se realiza inspección visual y toma de registro de perfil de rugosidad.
  4. Toma de condiciones ambientales.
  5. Medición de espesor de película húmeda de acuerdo al esquema especificado.
  6. Verificación de consumo por aplicación.
  7. Toma de espesores de película seca entre capas.
  8. Revisión de lavado entre capas.
  9. Medición de espesores finales.

Cabe resaltar que el equipo de asesores técnicos de Agente General S.A.S está conformado por perfiles profesionales y técnicos que han recibido capacitación de marca. En el grupo de trabajo hay cinco inspectores NACE, nivel 1 y nivel 2.

Duración de las soluciones y mantenimientos

Albert explica que la duración de los esquemas de pintura está sujeta a los parámetros y consideraciones recopilados al inicio del proyecto para poder emitir la recomendación que se ajusta a lo solicitado y/o requerido. La duración se establece en cuatro categorías: baja (de 0 a 7 años), media (de 7 a 15 años), alta (de 15 a 25 años) y muy alta (más de 25 años).

Finalmente, un aspecto clave en la conservación de las zonas protegidas son los mantenimientos preventivos periódicos que evitan un deterioro anticipado del esquema. Al respecto, Albert explicó que "para la zona de obra viva, el único mantenimiento a realizar es el de limpiezas periódicas para evitar grandes índices y tasas de incrustación. Para las demás zonas, tanto exteriores como interiores, se debe de realizar un mantenimiento preventivo por parte de la tripulación, para conservar el esquema de pintura y por ende la integridad de la embarcación".